Elegir el material de malla de alambre adecuado requiere una evaluación integral basada en el escenario de aplicación, las condiciones ambientales y los requisitos de rendimiento. A continuación se detallan los escenarios aplicables y las ventajas principales de los diferentes materiales:
Barras de acero nervadas-laminadas en caliente (HRB400/HRB500): alta resistencia-a la extracción, buena unión con el hormigón, adecuadas para estructuras-portantes de carga, como losas de piso, puentes, vigas y columnas, que representan más del 80 % en la construcción civil.
Barras de acero redondas planas-laminadas en caliente (HPB300): 15%-20% menos de costo, buena tenacidad pero unión débil, adecuadas para piezas que no-soportan carga, como amarres de paredes y prevención de grietas en capas niveladoras de pisos, adecuadas para renovaciones básicas con presupuestos limitados.
Acero inoxidable (304/316): Extremadamente resistente a la corrosión, se puede utilizar en ambientes de alta-humedad y alta-corrosión, como áreas costeras y plantas químicas, con una vida útil de 20-30 años, la primera opción para estanques de tratamiento de aguas residuales y paredes exteriores de edificios costeros, pero el costo es mayor. Alambre de acero galvanizado: El galvanizado-en caliente o el electro-galvanizado mejora su resistencia a la oxidación. Adecuado para proyectos exteriores, instalaciones municipales y sistemas de calefacción por suelo radiante, ofrece una alta rentabilidad y largos ciclos de mantenimiento.
Polietileno (PE) o UHMWPE: ligero y resistente a la corrosión-, comúnmente utilizado en redes de sombra para acuicultura, redes de malla densa-a prueba de polvo y redes de seguridad. Adecuado para proyectos-a corto plazo o cercas temporales.